Lo que empezó herido de muerte, tiene
que ser muerto y enterrado. Pero quizás en algún tiempo, me descubra buscando
el Libro de los Muertos. Si lo encuentro entonaré sus rituales más
descabellados. Volveré a por ti con el corazón en un puño y entonces, supongo
que como siempre, la vida me pasará el cargo, con una nota que dice:
De primero tomó decisiones
De segundó fue feliz a su lado
De postre solo licores amargos
Mesa nº idiota
Le gritaré a la vida llorando
"¡no es tan fácil! ¡las cadenas pesan!¡yo la amé a mi manera!"
De soslayo medía sonrisa
"no me des explicaciones, tu carne, tu polvo, tu alma... ahí tienes la
cuenta; ella será siempre otro más de tus fantasmas"
Ay qué vida sería, si no tuviera
yo esta cadena...
.

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